Este lunes 10 de mayo hemos celebrado en el Patio de los Castaños un acto para despedir oficialmente el “Año Damián”. A las 10:20 comenzó la ubicación de los alumnos en el patio. Una música ambiental preparada por Esther, amenizó el momento y preparó el ambiente.
En el estrado preparado para el evento, estuvieron presentes los símbolos protagonistas en el acto inaugural escolar y en el acto de acción de gracias por la canonización: bola del mundo, corazón, botiquín, huellas. A las 10:30, Rodolfo, coordinador de Pastoral, presentó el acto con las siguientes palabras:
El 10 de mayo de 1873, Damián desembarcaba en Molokai. Tenía treinta y tres años. Hoy, 10 de mayo, los Sagrados Corazones de Miranda de Ebro, en el día que dedicamos a su memoria, celebramos la clausura del que hemos llamado Año Damián, marcado por el acontecimiento de su canonización en Roma, el pasado 11 de octubre. Hace ahora un año, iniciábamos en este mismo lugar, la apertura de una serie de actos y actividades que nos han llevado a conocer un poco mejor la figura del apóstol de los leprosos, con la culminación del emotivo viaje de peregrinación a Roma. De nuevo aquí, en nuestro entrañable Patio de los Castaños, estamos para homenajear a esta persona que lo dio todo, hasta entregar su vida, por los más necesitados. El 15 de abril de 1889, Damián moría, leproso, a los 49 años de edad. Precisamente en 1889, la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, iniciaba su actividad académica y educativa en España, en el colegio de Miranda. No terminamos con este cierre oficial; continuamos con la figura del santo de Molokai, acercándonos a sus testimonios que nos ofrecen la vida y el mundo que conoció como testigo en la vanguardia del amor y de la solidaridad. En definitiva, lo que queremos es seguir sus pasos, seguir sus huellas. Hasta siempre, Damián. ¡Contágiate de nuestra alegría!
Se leyeron, por alumnas de 4º y 6º de EPO, dos poesías dedicadas al Padre Damián. Seis alumnos de Primaria (desde 1º a 6º) acompañaron, uniendo sus manos, a las autoras de las poesías.
El P. Luis, superior de la comunidad de Miranda, leyó la última carta de Damián, en la que se despide de la vida terrenal.
Un alumno de Infantil apagó el cirio, encendido desde el comienzo del acto. En ese momento sonó una música preciosa. Alumnas y algún alumno de ESO, ejercitaron un baile al son de la canción “Dejando huellas” de Rafa Sánchez”, himno del P. Damián.
El Director Titular Luis Ángel Valcárcel nos dirigió unas palabras a los presentes. Se puso fin al acto y llegó la despedida. De nuevo sonó la música y la canción del P. Damián.